Lo mercantil no está reñido con lo familiar

En la empresa familiar existen tres áreas fundamentales: los miembros de la familia como personas, la propia familia con sus relaciones interpersonales, y la empresa, que es donde se toman decisiones en base a situaciones de poder.

Cuando se producen transgresiones entre estos tres ámbitos, resulta muy útil aplicar el rigor mercantil en el funcionamiento de los órganos y sistemas de gobierno y dirección de la empresa para poder recuperar la fluidez en las relaciones y evitar situaciones de conflicto.

Está claro que solo con normas y documentos no se pueden gobernar ni las empresas ni las familias, pero son unos instrumentos excelentes de contención cuando se traspasan algunos límites en lo familiar y en lo empresarial.

Por eso siempre recomiendo no dejar de aprovechar todo el potencial del sistema mercantil por ser empresa familiar.

Solo con normas y documentos no se pueden gobernar ni las empresas ni las familias, pero son unos instrumentos excelentes de contención cuando se traspasan algunos límites.

 

Algunas empresas familiares consideran que, por ser de propiedad familiar, el funcionamiento en la empresa puede ser más familiar e informal, y menos mercantil y formal. Pero es un error. De hecho, lo mercantil (mecanismos de contención) y lo familiar (mecanismos de prevención) se complementan.

Diferenciar entre sustantivo y adjetivo

La familia propietaria ha de aportar fundamentalmente estabilidad a la empresa. El respeto a las normas, y el buen uso de los sistemas y mecanismos de decisión establecidos en la propiedad y el gobierno constituyen una garantía para asegurar la continuidad de la empresa.

Recordemos que «empresa» es el sustantivo y «familiar» es el adjetivo que añade características al sustantivo, pero no modifica su esencia. Por tanto, en la empresa familiar, cuanto más respetemos el funcionamiento mercantil y apliquemos buenas prácticas mercantiles y corporativas, más seguro será el marco de que dispondremos y tendremos menos riesgo de traspasar límites.

Lo mercantil (mecanismos de contención) y lo familiar (mecanismos de prevención) se complementan.

Leer artículo completo en el blog de Empresa familiar del IESE.

Foto de Alice Yamamura en Unsplash

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